La importancia de educar en valores

La educación en valores de los hijos es la garantía de una formación integral de la persona, que busca que el buen hacer salga de dentro y no como algo impuesto.

Valores familiares

La familia es la primera educadora. Por eso, los padres tienen la obligación para con sus hijos de darles una correcta formación en valores, que los construyan como personas libres, autónomas, maduras, responsables, sólidas y solidarias.

La buena educación transmite valores morales y hábitos de conducta que enriquecen a la persona y a toda la sociedad, haciéndola más plena, capaz y feliz.

La familia es el mejor ámbito para educar en valores, especialmente a través del ejemplo de los padres ante sus hijos. Los padres tienen el derecho de que el Estado no violente ni impida la transmisión de los valores familiares a los menores.

Educar con valores

La educación no es sólo instrucción ni transmisión desapasionada de contenidos académicos. La educación busca el desarrollo pleno de la persona y no es posible una buena educación sin la transmisión de unos buenos valores, especialmente a través del ejemplo.

La sociedad cambia y con ella cambian los valores sociales. Sin embargo, la sociología, la psicología y la antropología permiten afirmar que hay una serie de valores comunes que todo ser humano reconoce como buenos de forma natural. No todo es relativo.

La generosidad, el esfuerzo, el dominio de sí, la creatividad, la búsqueda del bien, la defensa de la verdad, la libertad responsable de espíritu y movimiento, la bondad, la erudición, la trascendencia, el respeto al otro y la creación de belleza son parte de esa lista de virtudes que forman la buena educación en valores.