julio 11, 2014

La vida matrimonial y las crisis. Benigno Blanco

   

Bajo la misma estrella

Unas reflexiones a veces demasiado superficiales —por políticamente correctas— respecto al sexo o la religión, pero sólo molestas en una excesiva escena de cama, elogiosas de la educación cultural, y alejadas del frívolo individualismo hedonista, dominante en tantos países desarrollados.

¿Por qué da miedo una sociedad sin aborto?

Tomás de Aquino, con la profundidad antropológica que le caracteriza, dejó escrito que el bien lo conoce mejor el que lo practica que el que no lo practica y que, en cambio, el mal lo conoce mejor el que no lo practica que el que  lo practica. Ruego al lector que se detenga un momento y relea -¡saboree con calma!-  lo que acabo de escribir para valorar la profundidad de tal afirmación, pues esta elemental constatación permite entender porqué a una sociedad como la nuestra le cuesta tanto volverse con aprecio a realidades valiosas como la vida, el matrimonio y la familia.

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