14 reflexiones sobre las uniones del mismo sexo y el matrimonio (I)

1.- En definitiva, ¿qué es el matrimonio? ¿Por qué el matrimonio es solo entre varón y mujer?

Matrimonio es el nombre que la humanidad ha puesto a una realidad natural de nuestra especie: los humanos somos hombres y mujeres y de la unión de los unos con las otras surge la vida y, porque nacemos muy prematuros, necesitamos que el ambiente de acogida formado por papá y mamá sea muy prolongado en el tiempo para hacer posible el crecimiento y la inculturación de las nuevas generaciones;  y esa realidad genera relaciones interpersonales –conyugales y paternofiliales- que espontáneamente son estables y permanentes porque comprometen totalmente a las personas involucradas. Y como todo esto es muy bueno para las personas y la sociedad, desde siempre los poderes públicos y las leyes han protegido esta realidad natural como algo digno de cuidado y mimo por la sociedad.

El matrimonio es solo entre hombre y mujer porque solo cuando son un hombre y una mujer quienes comparten su vida, es posible el surgimiento de la vida. Si queremos ser crudos, debemos recordar que para que nazca un niño hace falta un óvulo y un espermatozoide, un chico y una chica. Y esto no es un invento cristiano ni un precepto moral; la especie humana es así.

Si excluyésemos del concepto de matrimonio la apertura a la vida, estaríamos en el terreno de la sexualidad y la afectividad como meros hechos humanos, que son presupuesto del matrimonio pero no lo constituyen; y en ese caso la palabra matrimonio no significaría nada en concreto y habría que inventar otra para designar el fenómeno natural referido en el párrafo anterior.

Haciéndose eco de este dato natural y dotándolo de relieve ético para la construcción de la vida, la tradición cristiana ha definido el matrimonio como la unión fiel, exclusiva y duradera de varón y mujer, para la mutua realización y plenificación personal y para la transmisión de la vida humana.

2.- ¿En qué se relaciona el matrimonio con la ley natural? ¿Por qué redefinir el matrimonio a partir de las uniones de homosexuales es contrario a la ley natural?

En la tradición del pensamiento occidental se entiende por ley natural la intrínseca racionalidad constitutiva de la realidad creada. Para esta  forma de pensar, es natural no todo lo que se puede hacer  por el mero hecho de ser posible, sino lo que se corresponde con la forma de ser de las cosas. Por eso, dada la constitución dual hombre-mujer de la especie humana y su complementariedad obviamente abierta a la vida, el matrimonio se ha considerado siempre en todas las culturas como algo específico de la unión hombre-mujer y en la tradición cristiana occidental esto se ha dicho afirmando que es de ley natural.

A sensu contrario, la unión de dos personas del mismo sexo no responde a la complementariedad sexual hombre-mujer generadora de vida y constitutiva de la especie humana que constituye el sentido natural de nuestra sexualidad, aunque es una posibilidad de hecho de la libertad humana.

3.- ¿Pueden contraer matrimonio entre sí personas de un mismo sexo?

Para incluir a las uniones de personas del mismo sexo en el concepto de matrimonio hay que ampliar este concepto tanto que quedarían incluidas en él todas las posibilidades de relación entre dos personas; y entonces el término “matrimonio” sería ya perfectamente inútil pues, al abarcar tanto, ya no significaría nada en concreto. El precio a pagar por legalizar el llamado “matrimonio  homosexual” es, quiérase o no, la desaparición legal del matrimonio pues esta institución ya no tendría contornos identificables y perdería toda utilidad en la ordenación de la sociedad y como referencia jurídica y ética para la vida de las personas.

Por eso, las leyes del llamado “matrimonio homosexual” son de hecho leyes que suprimen el matrimonio para equipararlo a las uniones de personas del mismo sexo.

Si por ley Naciones Unidas estableciese que para que no se sientan discriminados determinados países, a partir de ahora hay que llamar democracia tanto a las democracias como a las dictaduras, alguien podría pensar que a las democracias les daría lo mismo porque ellas pueden seguir siendo democráticas, pero la realidad es que ya nadie sabría en poco tiempo de qué estamos hablando cuando nos referimos a una democracia, y ésta perdería atractivo, valor y capacidad de ser guía para la sociedad internacional. Lo mismo sucede en el caso que nos ocupa.

4.- ¿Se está, por tanto, discriminando a los homosexuales frente al matrimonio?

No. El matrimonio regulado como específico para hombre-mujer es una institución legalmente abierta a todos los adultos. Ni en la ley, ni en la puerta de los juzgados, se pregunta al que se va a casar por su orientación o gustos  sexuales. Pero, al ser una institución específica para la unión hombre-mujer, solo quienes optan en libertad por vivir así pueden casarse; quienes deciden vivir conforme a otro modelo de conducta no están discriminados por la ley, sino que ejercen su libertad para no casarse.  Por ejemplo, un sacerdote católico no puede casarse; pero no está discriminado por la ley del matrimonio, sino que él ha elegido en libertad otra forma de organizar su vida. Por la misma razón no pueden casarse entre sí un padre con su hija o dos hermanos; pero esto no significa que la ley les discrimine, sino que de hecho su relación personal es de naturaleza distinta a la matrimonial. Lo mismo sucede con dos personas del mismo sexo entre sí respecto al matrimonio.

La configuración legal del matrimonio como institución específica para la unión entre un hombre y una mujer no discrimina a nadie, sino que es una opción que la ley ofrece a aquellos hombres y mujeres que optan por la vida matrimonial y esto no discrimina a quienes no hacen esta opción. Quienes quieren jugar al balón con la mano no están discriminados por la reglamentación del fútbol que no lo permite; pero no deben intentar jugar un partido de fútbol, sino uno de baloncesto o balonmano. Si van a un campo de fútbol y quieren coger el balón con la mano, no es razonable alegar que se les discrimina; lo que deben hacer es ir a un campo de baloncesto.

5.- Pero los homosexuales pueden quererse y querer compartir su vida.  ¿No es eso la conyugalidad propia del matrimonio?

No. El matrimonio presupone el afecto y el sexo, pero no consiste solo en eso; es, además, apertura estructural  a la vida y a los lazos de consaguinidad y solidaridad humana basadas en ellos; la atracción afectivo-sexual de hombres y mujeres es la puerta de entrada a la mansión del matrimonio, pero esta mansión es algo más que la puerta de entrada, según dijo Chesterton. El afecto y el sexo, sea entre homosexuales o entre heterosexuales, es algo prejurídico y ajeno al Derecho; sería totalitario un ordenamiento jurídico que quisiese regular la vida afectiva o sexual de las personas. Cuando el Derecho se ocupa del matrimonio regula algo más: la creación de la estructura vital que posibilita ese gran bien social que es la vida.

10 Comentarios

  1. Gelvira

    ¿Y si lo llamásemos «maridaje»? Maridaje masculino o femenino, según el caso.

    Para ahorrar palabras sí, pero también para no dar a entender lo contrario de lo que se sostiene: que en esos casos no cabe utilizar el término matrimonio.

    Cordialmente,

    Gelvira

  2. María

    Me parece muy bien que cada uno haga lo que quiera en el ámbito privado. Pero hacer leyes en función de los sentimientos o modas actuales es una tomadura de pelo.
    El principal argumento que esgrimen los defensores del mal llamado matrimonio homosexual es »porque se quieren». ¿Y a mi que me importa?
    Si el día de mañana al hacer los trámites burocráticos necesarios para casarme me preguntasen por mis sentimientos y emociones lo vería bastante fuera de lugar.
    Solo falta que nos hagan un test de 0 a 10 para medir el nivel de enamoramiento.

    1. Pablo Diaz

      Todas las leyes se hacen según los sentimientos, ya sean estos sociales, morales o políticos. No sé por qué le parece una tomadura de pelo hacer leyes en función de sentimientos. Si existe el Estado Español es porque hay un sentimiento social de unidad y a partir de dicho sentimiento se realizan la política.
      Sí, está fuera de lugar preguntar por lo sentimientos a la hora de casarse, pero creo (y es mi opinión) que si dos personas van a casarse lo hacen porque se quieren. Si usted se va a casar sólo por casarse, pues lo siento por usted pero dudo que llegue a ser feliz. Y lo peor es que hará infeliz a la pobre mujer que se case con usted.

  3. Isabel

    Además, en las parejas del mismo sexo no tendrían sentido las prohibiciones del art. 47.1. y 2. del Código Civil, que están directamente relacionadas con la transmisión de la vida. Entre dos personas del mismo sexo,no puede haber concepción y, por tanto, no tendría porqué haber problema de que dos hermanos varones o una madre y su hija formaran una pareja homosexual. Y por otra parte, si de dar protección jurídica a cualquier sentimiento/tendencia se refiere, podría haber ma-tri-monio en vez de con dos, con tres o más integrantes. Una vez que rompemos la esencia de lo real, en este caso, del matrimonio, da igual cambiarlo por cualquier cosa. ¿Para cuándo el matrimonio con animales o la poligamia?

    1. Pablo Diaz

      Señora Isabel, esos artículos claramente afectarían a los matrimonios homosexuales. Incluso afecta a la hora de registrarse como pareja de hecho, puesto que dos personas que sean familiares hasta segundo grado no pueden registrarse como tal. Pues lo mismo con el matrimonio.
      ¿Sabe que hay religiones, como los cristianos mormones o muchas ramas del cristianismo en África, que permiten el matrimonio entre un hombre y más de una mujer? Así que sí, ya existen matrimonios con tres o más integrantes (que se considera poligamia).
      Por otra parte, la cuestión de «casarse con animales», estamos hablando de relaciones entre personas de la misma especia. No haga demagogia con eso. Es insultante y, sinceramente, no la deja en buen sitio.

  4. Gabriel

    Si se equipara el matrimonio a las relaciones de homosexuales, se desvirtúa su naturaleza. Además. ¿Qué aportan los gays a la sociedad?. Lo que hagan en su casa es problema suyo, no me meto. Hay que respetar a las personas,pero que ellos respeten el matrimonio. Y los niños tienen derecho a un padre y una madre porque ambos aportan mucha riqueza y ambos son necesarios. Nadie tiene derecho a adoptar. El derecho lo tienen los niños a ser adoptados en un ambiente normal, con una madre y un padre. Gracias

    1. Pablo Diaz

      ¿Cuál es la naturaleza del matrimonio? ¿la que usted defiende? ¿la que defienden los cristianos mormones? ¿la de los musulmanes? ¿la de muchas culturas cristianas en África? No me hable de la naturaleza del matrimonio, pues eso depende de la cultura y la sociedad.
      ¿Que qué aportan los gays a la sociedad? Pues lo mismo que aporta cualquier ciudadano, señor. ¿O acaso los gays son ciudadanos de segunda que no tienen los mismo derechos y deberes que todos los ciudadanos?
      Y para terminar, «el derecho lo tienen los niños a ser adoptados en un ambiente normal», seguramente para usted es más normal que muchos niños estén en un orfanato cuidados sólo por mujeres o sólo por hombres antes que sean adoptados por ciertas personas.

  5. Pablo Diaz

    Iré por reflexiones:

    1º Hablan de una realidad natural de la especie humana donde el matrimonio es entre un hombre y una mujer. Nada más lejos de la realidad. Esa naturaleza es la cristiano católica. Bien es sabido que hay muchas ramas del cristianismo donde el matrimonio consiste entre un hombre y varias mujeres. Y no sólo en la cultura cristiana, sino que en muchas tribus existe este tipo de matrimonio.

    Definen matrimonio como «apertura a la vida», ¿significa eso que las parejas casadas que no puedan tener descendencia no son matrimonio? Aquellas personas estériles, ¿no pueden casarse y contraer matrimonio ya que no pueden dar esa apertura a la vida? Según su definición, no podrían.

    Y como bien dicen, el matrimonio entre hombre y mujer es cristiano. ¿Qué pasa con la gente no cristiana (ateos u otras religiones)?

    2º Se equivocan otra vez diciendo que todas las culturas definen el matrimonio entre hombre y mujer, cuando es bien sabido que hay culturas occidentales donde el matrimonio es entre hombre y varias mujeres.

    3º Al incluir a las parejas homosexuales dentro de la definición de matrimonio personalmente no creo que haya que ampliar tanto el concepto. Legalmente sería la unión civil de dos personas ante el Estado donde todas tendrían los mismo derechos y deberes.
    Religiosamente tendrá su significado.
    Además, el significado de matrimonio ha ido cambiando a lo largo de la historia. Hace tiempo a la mujer no se le preguntaba si quería o no casarse, estaba obligada. Quienes planeaban los matrimonios no era la pareja en sí, sino los padres de éstos.
    En definitiva, el matrimonio ha ido cambiando y para mejorar. Con esto creo que también.

    No quiero hacer mención ninguna a comparar el matrimonio homosexual con las dictaduras.

    4º Las instituciones y leyes civiles no son inmutables, varían según evoluciona la sociedad. E incluso dentro de la religión las leyes varían, por ejemplo los pastores cristianos protestantes sí puede casarse, los matrimonios de la iglesia anglicana sí pueden divorciarse e incluso los matrimonios dentro de la iglesia católica (aunque éstos sólo para gente famosa con dinero).

    La comparación con el deporte, el balonmano nació precisamente de eso, de gente que quería jugar al balón pero con la mano. ¿Qué se hizo? se cambiaron las leyes creando un nuevo deporte. Antes se llamaba balompié y se cambió a balonmano, pero ambos deportes de balón.

    5º «El matrimonio […] es, además, apertura estructural a la vida y a los lazos de consaguinidad…»
    Es decir, si un hombre y una mujer tienen que adoptar porque no pueden tener descendencia biológica no son matrimonio.

    «[…] sería totalitario un ordenamiento jurídico que quisiese regular la vida afectiva o sexual de las personas». Aquí no hablamos que el Derecho regule la vida afectiva o sexual, sino de la vida civil entendiéndola como derecho a pensiones, derecho a pedir hipotecas, derecho a jubilación, derecho a viudedad, etc. como cualquier otro matrimonio.
    Sí que sería totalitarismo prohibir a las parejas homosexuales que deciden vivir juntos de forma estable y perpetuidad a estos derechos que son básicos.

    1. administrador

      Estimado Pablo:
      Ha de saber que respetamos enormemente a los homosexuales, no tenemos nada en contra de ellos y no tenemos, al contrario de lo que puedan plantear estos colectivos y medios de comunicación, una batalla contra sus derechos.
      Estamos totalmente en contra de que sus uniones se equiparen e igualen al matrimonio por cuestión social, dado que el matrimonio es la unión propicia para generar individuos sociales y las uniones de personas del mismo sexo no pueden generar vida por si mismas, por este motivo -entre otros- no se pueden equiparar e igualar los matrimonios, pues hablamos de dos cosas distintas y lo que prima y se bonifica es el bien común, no los sentimientos. El Foro es una asociación apolítica y aconfesional que argumenta en base a tesis científicas y antropológicas. Gracias por su comentario

    2. Pablo Diaz

      Dice que no están en contra de los derechos y sólo es cuestión del nombre. Legalmente hablando serían dos cosas iguales, con los mismos derechos y deberes pero, ¿llamados de forma distinta por una cuestión social? ¿por no igualarlo en nombre al matrimonio que ustedes defienden? Sinceramente me parece una pérdida de tiempo y dinero hacer leyes y artículos nuevos para una unión que civilmente hablando es igual a otra unión que ya existe.
      Por otra parte, no me diga que El Foro de la Familia es una organización apolitíca y acofensional pues muchas (por no decir todas) de sus opiniones o artículos tienen un claro sesgo católico y conservador.

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