El granito de arena en la cultura de la vida

El proceso de normalización social del aborto ha seguido en España unos pasos similares a los de el resto de los países de nuestro entorno: 1985 Primera Ley del aborto circunscrita teóricamente a supuestos muy concretos; en los 25 años siguientes progresiva banalización en la conciencia colectiva de la práctica del aborto y desarme moral de los poderes públicos para perseguir las violaciones de la Ley a la par que las nuevas generaciones asimilan con naturalidad el aborto como algo normal, sino tienen la suerte de ser educadas en un ambiente claramente comprometido con la defensa de la vida; En 2010 nueva Ley que da carta de naturaleza al aborto como derecho subjetivo de la mujer esto es cuestión de interés privado.

España junto al proceso descrito presenta una característica singular en el contexto europeo occidental que nos asemeja a lo sucedido en Estados Unidos. A la par que una gran parte de la sociedad española se acostumbraba al aborto y el derecho banalizaba s práctica, un sector muy importante de la sociedad mantuvo viva la llama del compromiso con la defensa de la vida haciendo presentes en la vida pública la ideas provida y generando redes sociales de apoyo a la mujer y a la maternidad progresivamente fuertes, hasta el punto de que la iniciativa social se han aprobado varias leyes de protección a la maternidad en distintas Comunidades Autónomas dentro del Proyecto Redmadre. Reflejo de la importancia de las personas comprometidas con la vida en España fue la impresionante manifestación del 17 de octubre de 2009, en que millones de españoles dieron un grito público de compromiso con la vida y la maternidad sin precedentes en la reciente historia europea.

España es así el país de Europa Occidental dónde más vivo se mantiene el debate sobre el aborto y dónde existe una mayoría más cualificada que se niega a comprometerse con la cultura del aborto. Se dan así las condiciones en España para convertirse en modelo europeo de la reversibilidad del aborto.

No hay que perder de vista que el proceso histórico de legalización del aborto y de su normalización social es un fenómeno muy reciente y coyuntural que se extiende por occidente a partir de los años 70 del siglo pasado. No es por tanto este un fenómeno connatural a nuestra cultura ni a los sistemas democráticos sino un fruto coyuntural de la crisis moral de occidente a partir de mediados del siglo pasado que se ha traducido en la revolución sexual, la pérdida de referencias éticas colectivas, la profunda crisis de lo religioso y la destrucción progresiva de la familia.

Como todo fenómeno coyuntural, por profundo y grave que sea, no hay razón ninguna para darlo por definitivo. El aborto será dentro de no muchos años, una pesadilla del pasado, si los defensores de la cultura de la vida se muestran culturalmente activos, socialmente responsables y hacen vales políticamente su fuerza. Esto es lo que está sucediendo ya en España y así se explica que el actual Gobierno esté planteándose el modificar la legislación sobre el aborto en clave de una mayor protección del derecho a la vida del no nacido y del derecho a la mujer a la maternidad.

Ejemplos como el de Redmadre y su labor de asistencia a mujeres embarazadas para evitar abortos son expresión de que es posible ya crear espacios sociales comprometidos con la vida ayudando a recrear cultura provida y generando así progresivamente el clima político en que sea posible llegar al objetivo irrenunciable de una sociedad en la que no haya ni un solo aborto y en que las leyes protejan la vida sin excepción alguna.

Los defensores de la vida debieran trabajar al servicio de esta causa con la misma mentalidad con que a lo largo de la historia han trabajado todos los defensores de la dignidad humana en su lucha contra la barbarie de su época, fuese esta la esclavitud, la discriminación de la mujer, la tortura, etcétera. Erradicar estas barbaridades de la sociedad humana, como ahora acabar con el aborto, exige plantearse objetivos absolutamente ambiciosos y a la vez saber que estos sólo se consiguen paso a paso, que no es extraño que a veces a dos pasos adelante siga un paso atrás. La condición necesaria para tener éxito en una batalla para hacer mas digna nuestra sociedad es aunar una gran claridad de ideas y una ambición ilimitada con una exquisita prudencia en los pasos a dar y una perseverancia en la búsqueda del objetivo final que nunca se deje vencer por nada ni nadie.

En España se dan hoy día todas las condiciones para empezar a recorrer con fuerza y paso a paso el camino que lleve a un redescubrimiento colectivo del compromiso con la vida para crear las condiciones necesarias para que no se dé ni un solo aborto. Conseguirlo está en nuestras manos y no debe ser obstaculizado ni por los cobardes ni por los impacientes. A conseguir este objetivo todos pueden ayudar: los que rezan rezando, los matrimonios abriéndose a la vida sin miedo, los solidarios apoyando a la mujer embarazada, los intelectuales creando opinión provida, los políticos impulsando leyes humanas,…, cada uno con su granito de arena.

Todos esperamos que el granito de arena del Gobierno actual sea una piedra miliar en este camino y que no defraude las expectativas creadas.

Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia

Madrid, 6 de Octubre de 2012

La Gaceta

 

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Utilizamos cookies de Google Analytics para analizar el comportamiento de los visitantes de la web y ver el contenido que más os interesa, también cookies de Addtoany para permitir compartir contenido. Si sigues navegando por nuestra web entenderemos que aceptas el uso de estas cookies. Más información sobre las cookies que utilizamos en nuestra Política de cookies.