La familia en Andalucía

Pocas regiones en Europa son tan family friendly -discúlpenme el barbarismo– como Andalucía.

Posiblemente sean el buen tiempo, durante las horas centrales del día de casi todo el año, y el carácter propio los que fundamentan esta situación.

Recuerdo que cuando salíamos con la peña de matrimonios amigos, la incorporación de nuestros hijos se daba por descontada. No había que informar a los demás previamente. Y cuando nos sentábamos en una terraza, a tomar algo, mi hija María Rosa, que era la mayor, se encargaba de conseguir dinero entre los padres para comprar chuches y luego las repartía con justicia, dando preferencia a los más pequeños.

Una vez al mes, -algún sábado, o algún domingo-, nos íbamos a comer en un mesón, de algún pueblo cercano y en la mayoría de ellos, había entretenimiento para los pequeños, con algún rudimentario parque de juegos. Los niños comían los primeros y tras el postre, desaparecían de cabeza hacia los columpios y los padres, nos quedábamos descansando, aunque a veces, se encendieran las luces de alarma, con algún alarido, o algún chivato, que venía a contarnos a los padres alguna fechoría realizada.

Eso sigue sucediendo, gracias a Dios. El que elige una venta de pueblo para comer el domingo, –benditos pueblos, que nos llevan a los orígenes con simplemente visitarlos-, sabe que en el lote va incluido estar acompañado por familias con muchos niños, que de vez en cuando, corretean por el salón, entre las mesas. Pero no hay problema, estamos avisados y en todos sitios hay un menú combinado que atiende, principalmente a los gustos infantiles, a un ajustado precio.

A lo largo del año, las familias -y sobre todo los niños pequeños- siguen teniendo una gran importancia social. Hay muchas ganas de “lucir” a los héroes de la casa, por el esfuerzo que hacen para ser mayores.

Los niños, estrellas de Jolivú
En Navidad sobre todo, los niños son las estrellas de “Jolivú de los festivales de Navidad en el colegio y un motivo para que los padres reciban con algún adelanto de los Reyes Magos de Oriente, un buen móvil, con una buena cámara incorporada, para que los artistas, queden perfectamente grabados y fotografiados para la eternidad, para ocupar preferentemente, el fondo de pantalla de la abuela Emilia, durante muchos meses. El festival de Navidad infantil, es el único entretenimiento mundial, en el que los fallos son celebrados con aplausos y risas sinceras y en el que hasta el que hace de simple borrego, o de árbol, se considera el actor principal.

Dolorosamente el sectarismo ideológico que ocupa algunas mentes, –y desgraciadamente entre algunos profesores-, intentan inocular el odio a estas celebraciones que, ¡voto al chápiro!, ¿Qué daño pueden hacer?…. Y así tenemos que en algunos colegios, algunos profesores, se erigen a soberbia limpia a impedir las celebraciones navideñas. También hay a quien le molesta el ruido de las campanas de las iglesias, ni siquiera durante el día, ni para avisar a misa y hacen causa de gabinete, el que enmudezcan, con el apoyo cobarde de un responsable, que no se atreve a decir, que hasta aquí hemos llegado, al odio y al sectarismo. Y los defiende.

Mientras escribo estas líneas, en el colegio cercano de Nuestra Señora de la Merced, una música celestial me acompaña de fondo, como un sublime hilo musical, con los gritos de los niños en el recreo. Yo no logro encadenar una simple frase con música de ambiente, cuando tengo que escribir, sin embargo, este acompañamiento de alegría desbordante y de sencillez a raudales, me inspira.

En Semana Santa, los verdaderos protagonistas de las procesiones en Andalucía, son los niños, que pese a su pura inocencia, saben que participan en una muestra religiosa, que entiende de sufrimiento por los demás, del sacrificio personal por estar mucho rato de pie y también de resurrección, esperanza y alegría, que es el verdadero espíritu cristiano. El dolor es temporal. Previamente, en las casas, se organiza un verdadero zafarrancho, para que la túnica, el capirote y los demás detalles, estén de lujo. Y justamente antes de salir, para acercarse a la iglesia, tiene que haber un momento para hacerse un “selfie” con los padres, para enviarlo inmediatamente, a la prima Teresa que está en Bruselas de traductora y que está esperando la foto desde hace una semana, como si no supiera que la procesión de los niños es el martes santo y no antes.

La educación, sombras con esperanza
Andalucía no es un caso aparte sobre la preocupación que tienen los abuelos y las personas mayores, sobre la escasa implicación que tienen los padres en la educación de sus hijos.

El movimiento asociativo, relacionado con la educación, posiblemente se ha instalado en la comodidad y apenas tiene reivindicaciones, lo que constituye un problema que hay que superar. No solo es dinero, como algunos defienden a capa y a espada, falta motivar a los alumnos y a los profesores y despiojar a la enseñanza de lecturas ideológicas, que no deberían tener sitio alguno en las aulas, sobre todo en las cuestiones sexuales, ya que es una competencia de los padres que hay que respetar. En Andalucía, como en el resto de España, padecemos la existencia de unos principios pedagógicos que no se sostienen y que se mantienen por extraños intereses, pese a que han demostrado que son un fracaso. Otro ejemplo sangrante, lo tenemos con el desprecio a la cultura del esfuerzo, que es la vida misma, pero con el buenismo imperante, se facilita el pasar de curso con suspensos, lo que no hace ningún bien.

Y es que la tasa de fracaso escolar va en ascenso, con un 25% de alumnos que no consiguen, ni siquiera, aprobar la enseñanza obligatoria en Andalucía. Nadie se responsabiliza de esa vergüenza, ni apenas nadie exige respuestas.

No obstante a lo anterior, hay motivo para la esperanza. Existen fuertes indicios de que los padres comienzan a preocuparse por la educación de sus hijos y es que no hay otra, los ninis, tienen que pasar al olvido y eso solamente se consigue con padres y profesores ilusionados y con la mente puesta en el futuro.

El Foro Andaluz de la Familia, sigue trabajando cada día, para conseguir una sociedad mejor ¿Nos ayudas?.

1 Comentario

  1. m reyes

    A todos los que vienen de otros sitios, les asombra que en Andalucía los niños estén en todas partes, es una alegría verlos participar.
    Esos mismos padres -padre y madre-, ¿son los protagonistas de su educación?
    Ese es su desafío, cómo conservar y actuar ese protagonismo cuando la enseñanza está impuesta por ideologías que no respetan otra opción de pensamiento.

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