Foro de la familia

Manifiesto: \’\’Declaración de Roma por los Derechos y Responsabilidades de la Familia\’\’.

DECLARACION DE ROMA POR LOS DERECHOS Y RESPONSABILIDADES DE LA FAMILIA


Con ocasión del nombramiento de un nuevo Secretario General en la Organización de Naciones Unidas, junto al ofrecimiento de colaboración plena por parte de las entidades firmantes de esta Declaración, las noventa organizaciones de Orientación Familiar pertenecientes a cuarenta y siete países de todos los Continentes, que componen la Internacional Federation for Family Development (IFFD),  entidad que es miembro con Estatus Consultivo del Consejo Económico y Social (ECOSOC) de Naciones Unidas, reunidas en Roma en el XVII Congreso Internacional de la Familia, bajo el lema “Derechos y Responsabilidades”, así como las organizaciones familiares adheridas a esta Declaración, realizan las siguientes constataciones y demandas dirigidas a los responsables de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para su consideración a la hora de elaborar sus recomendaciones y políticas en relación con las familias:



CONSTATACIONES



1. Constatamos el proceso común, a diversos niveles y ritmos en los diferentes países, de una progresiva disminución de la fecundidad, así como de un paralelo envejecimiento de las poblaciones. Este proceso trae consigo serias incertidumbres sobre el mantenimiento de los sistemas de bienestar, especialmente sobre el cuidado de los mayores y de las personas dependientes, así como sobre la suficiente provisión de recursos públicos, a corto o medio plazo, especialmente para la Sanidad y la Educación. En este contexto, la familia se está manifestando, en todas las culturas y países, como un elemento fundamental para la cohesión social de las diversas generaciones.


2. Constatamos las dificultades, en un número cada vez más creciente de países, para que se puedan tener los hijos que libremente se deseen, en un contexto de igualdad de oportunidades y de apoyo social a la maternidad. Los obstáculos económicos, la imposibilidad de conciliar adecuadamente la vida familiar y la laboral y, en general, la inexistencia de un ambiente social amigable con las familias y que promueva su reconocimiento y apoyo social contribuyen a una cierta crisis mundial de las familias para constituirse como padres y madres y para que puedan ejercer plenamente sus funciones propias.


3. Constatamos la necesidad prioritaria de una adecuada atención de la infancia y de los jóvenes en un mundo de cambios acelerados y de globalización social y económica. Las dificultades por parte de las madres y padres para disponer de la formación, instrumentos y tiempo necesario para realizar su tarea propia como cónyuges y como principales educadores de sus hijos está en el origen de muchas de las preocupantes cifras de fracaso escolar, adicciones, violencia, rupturas familiares traumáticas y ausencia de valores cívicos de tantos niños y adolescentes de nuestro planeta. Estos factores disminuyen cuando se promueven medidas para fortalecer las familias, junto a unas políticas generosas de apoyo económico y social.


Estas constataciones nos llevan a plantear las siguientes:



RECLAMACIONES


1. La puesta en marcha en la Organización de Naciones Unidas (ONU) de los instrumentos necesarios para el seguimiento del grado de cumplimiento de los derechos en el ámbito de las familias, especialmente la denuncia de toda vulneración en sus Estados miembros de los principios recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos (la familia es “el elemento natural y fundamental de la sociedad”, artículo 16), así como en el Pacto de Derechos Económicos Sociales y Culturales (la familia debe ser objeto de “la más amplia protección y asistencia posibles”, art. 10). Esta vigilancia debe ser especialmente atenta frente a toda forma de discriminación en razón del número de hijos, de la condición de madre o de padre, o de la situación que afecta a aquéllos miembros más débiles e indefensos, como los niños y ancianos, y de las familias que los acogen.


2. La difusión por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de la “perspectiva familiar”, es decir, de la importancia de analizar el impacto en el bienestar de las familias de todas las políticas que se promuevan desde la Organización, así como de las que realizan sus estados miembros, a un nivel análogo, por ejemplo, al de la “perspectiva medioambiental”. En el mismo sentido, la promoción a nivel mundial del concepto de “políticas familiarmente responsables”, especialmente la consideración de la condición familiar en el reparto de cargas y beneficios sociales, debería tener un lugar prioritario y transversal en los Objetivos del Milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU).


3. La realización de campañas de sensibilización y difusión entre los estados miembros para facilitar a los padres y madres la realización de sus funciones como educadores principales de sus hijos. Para conseguir este objetivo,  promover la adopción de medidas de conciliación que faciliten y no penalicen la dedicación de tiempo de las madres y padres a sus hijos, la estabilidad de las familias y la cohesión entre sus miembros, y el apoyo a las iniciativas de orientación y formación de padres y madres,.


 


Roma, 25 de marzo de 2007



Salir de la versión móvil