Cataluña: El Parlament aprueba la ley que permite adoptar a las parejas homosexuales

El Parlamento catalán aprobó este jueves las últimas reformas de la Generalitat en materia de familia, unos cambios que permitirán, entre otras cosas, que las parejas formadas por personas del mismo sexo adopten hijos. En el debate sobre el texto, se produjeron 88 votos a favor, 37 en contra y 5 abstenciones. Los diputados que apoyaron el proyecto fueron los del Partido Socialista (PSC), Esquerra Republicana (ERC) e Iniciativa-Verds (IC-V-EUA), las tres fuerzas que gobiernan en coalición, y también 16 de los 32 parlamentarios de Convergència Democrática de Catalunya (CDC), entre ellos su número dos, Felip Puig. Por el contrario, rechazaron la ley 11 convergentes, entre ellos su líder, Artur Mas. Se unieron así a los de Unió Democrática (UDC) y el Partido Popular (PP) para completar los 37 votos negativos (deberían haber sido 40, pero faltaban tres diputados entre UDC y PP).

 


Antes de la votación sobre el texto, se discutió la enmienda a la totalidad presentada por el PP, la única aceptada después de que la Mesa de la cámara rechazase en dos ocasiones otra presentada por Unió Democrática. La apoyaron los populares y también UDC, que había decidido dos días antes sumarse en bloque a la iniciativa. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurriría después, ningún parlamentario de Convergència Democrática votó a favor de la devolución del texto, ni siquiera los 11 que se pronunciaron unos minutos después en contra de la ley, en la última parte del pleno.


 


La sesión empezó con la defensa del proyecto por parte del consejero de Justicia del Gobierno catalán, Josep Maria Vallès. Lo hizo de una manera como mínimo original, ya que presentó la ley partiendo de dos argumentos: que protege mejor a los niños porque hay, según él, cada vez más adoptantes únicos que son homosexuales; y que se ha producido en la sociedad un cambio generacional que explica, para el consejero, el hecho de que la oposición a la adopción gay se reduzca sobre todo a los ciudadanos mayores de 65 años. Se trata de afirmaciones poco consistentes.


 


En el primer caso, es preciso aclarar que los adoptantes únicos son muy pocos en España y que, además, responden normalmente a situaciones excepcionales que hacen que el niño quede bajo la custodia de un familiar o amigo de sus padres biológicos. Este tipo de adopción, por otro lado, es totalmente legal desde hace muchos años y, por tanto, no necesita ser sustituida por otra figura jurídica. Y en el segundo caso, simplemente es un dato falso. La sociedad catalana, y la española en general, está partida por la mitad entre partidarios y detractores, según estadísticas que se citaron de forma explícita precisamente en el debate de este jueves. Según esos mismos datos, entre los votantes de Convergència i Unió, los contrarios a la adopción homosexual ascienden al 70 por ciento.


 


Por su parte, el portavoz parlamentario del PP, Daniel Sirera, defendió la enmienda a la totalidad asegurando que la adopción es siempre una figura paliativa que cubre la carencia restituyendo una situación familiar que, para el niño, debería ser lo más parecida posible a la natural, reflejada en la concepción de la vida por la unión de un hombre y una mujer. También recordó que “el derecho es del niño y no puede instrumentalizarse al servicio de una causa que no sea el propio derecho”. En la misma línea, insistió en el hecho de que “la Generalitat no ha dialogado con la sociedad” y “sólo ha escuchado a grupos homosexuales” cuando numerosos colectivos de padres que han adoptado hijos están unánimemente en contra de lo que ahora queda como ley en Cataluña. Y finalmente citó las numerosas alegaciones presentadas desde la sociedad civil, unos posicionamientos contra el texto que tampoco han sido tenidos en cuenta.


 


Ya en la discusión de la propia ley, el diputado de Unió Ramon Espadaler, que intervino en nombre de todo el grupo de CIU, anunció que los democristianos votarían contra el texto y que, en Convergència, se producirían votos de distinto signo. Por otro lado, explicó que “coincidir con el PP en esta cuestión no significa diluir las discrepancias de fondo con esta fuerza política”. También expresó la protesta de los democristianos por no haber sido aceptada en la Mesa la propia enmienda, un hecho del que ya se hizo eco hace unos días ForumLibertas.com. Finalmente, citó a varios socialistas y políticos de izquierdas europeos que han mostrado públicamente su oposición a la adopción homosexual, entre ellos el ex primer ministro francés Lionel Jospin.




Concentración en defensa de los niños


 


Coincidiendo con el inicio del pleno, un centenar de ciudadanos representantes de familias catalanas se concentraron delante del Parlamento para defender “el derecho de todo niño a tener un padre y una madre”. Los promotores de la iniciativa, vinculados a varias entidades del Pacto por la Vida y la Dignidad, recordaron que no van contra nadie, sino “a favor de algo que sostienen numerosos expertos: la necesidad de los referentes masculino y femenino”. Entre el grupo, se vieron muchas madres con niños pequeños, así como carteles en los que se leía la frase “todo niño tiene derecho a un padre y una madre”.


 


Aunque TELEVISIÓ DE CATALUNYA ignoró la concentración en una primera conexión matinal en directo, luego todos los medios audiovisuales se hicieron eco de la protesta cívica, que se desarrolló, por otro lado, en un clima pacífico y sereno. Entre las entidades representadas, estaban Hazteoir, Profesionales por la Ética y E-Cristians.

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