Desigualdad impuesta


Estamos asistiendo estos días al espectáculo que están dando partidos políticos y medios de comunicación en relación con la denominada ‘fiesta del orgullo lgtbi’.

El tema concreto que aglutina más titulares es el de la sorpresa (o indignación, en algunos casos muy radicales) ante la no colocación de la bandera que representa al lobby ‘Lgtbi’ en edificios públicos.

Siempre es buen momento para recordar que todo lo ‘Lgtbi’ no tiene que ver con la orientación o autopercepción sexual de las personas, sino con un conjunto de teorías (las de «género») y un programa político para imponerlas a todos como único punto de vista admitido y verdadero sobre la sexualidad humana.

Hay que reconocer el triunfo durante estos años del grupo de presión que, en nombre de una supuesta diversidad o igualdad, ha conseguido que se asuma con normalidad que los poderes públicos se impliquen activamente en la promoción, ya no sólo de un evento privado (el ‘orgullo’), sino de una particular manera de entender la sexualidad, abandonando así todo atisbo de neutralidad ideológica que se les exige.

Y digo «supuesta» cuando hablo de igualdad porque, si no, cualquier evento o propuesta privada organizada desde la sociedad civil debería recibir el mismo trato por parte de las diferentes administraciones. Y todos sabemos que esto no ocurre.  Nunca se nos ocurrió imaginar en el Foro de la Familia que los poderes públicos fomentasen con publicidad y recursos económicos de todos nuestras grandes manifestaciones, pero bien es cierto que tampoco imaginábamos tantas trabas administrativas a la hora de organizarlas.

Tampoco nos sorprendió, lamentablemente, que no ondeara la bandera de la Familia el día 15 de mayo en todos los edificios públicos, tal y como reclamábamos.

No nos hablen de igualdad o de diversidad cuando la institución más valorada por los españoles -la Familia- recibe un trato marginal por parte del estado y, sin embargo, en cuestiones ideológicas discutidas y discutibles, que ni siquiera representan a un colectivo que dicen defender, ese mismo estado asume, «con orgullo», un papel fundamental.

2 Comentarios

  1. Isidro Garcá Getino

    La expresión y proclamación de esa realidad debería ser permanente y omnipresente .
    El trato diferente que reciben colectivos diferentes por parte de las administraciones, El trato exageradamente favorable que reciben colectivos más o menos minoritarios y que no aportan nada a la sociedad recibiendo inmensas subvenciones. Por contra colectivos muy mayoritarios como las familias, que aportan TODO a la sociedad, son despreciados en muchos casos por las administraciones que se sustentan en ellos.
    Los políticos están mostrando ser los más irresponsables de la sociedad. ¡Mundo alrevés!

  2. JC

    Totalmente de acuerdo, LGTBI es una ideología más y ésta se ha adueñado de un colectivo que si bien es cierto que ha sido penalizado en el pasado, incluye ahora mucha carga ideológica que impone a los demás.

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