Recuperemos el protagonismo

Los datos arrojados por el Informe Pisa de este año 2017 nos desvelan, entre otros muchos datos, uno al que queremos hacer especial mención desde el Foro de la Familia.

El 74% de los alumnos que estudian en España se sienten satisfechos o muy satisfechos con su vida personal, por encima de la media del 71% de la OCDE. España es uno de los países donde padres e hijos conviven más estrechamente.

Los datos de PISA muestran que la implicación de las familias en las actividades diarias de sus hijos tiene efectos positivos, no sólo en el rendimiento, sino también en la satisfacción de los alumnos con su vida.

Más del 90% de los padres y madres dijeron compartir una comida diaria con sus hijos, y al menos un 74% hablan con sus hijos sobre cómo les va en clase y en el instituto, porcentajes superiores al promedio de la OCDE.

El 22% de los estudiantes españoles de 15 años declara que usa internet fuera de clase más de seis horas un día cualquiera de la semana, y el dato más revelador nos indica que los estudiantes más aislados en la escuela son los que más usan internet. Esto es bueno que lo sepan los profesores y los padres porque hay una correlación entre el uso extremo de internet y el aislamiento social.

Al hilo de estos datos, desde el Foro de la Familia queremos poner en relieve que, en las últimas décadas se han producido en España una serie de fenómenos socio-demográficos que han provocado un cambio en la forma de organización familiar, donde cada vez toman más relevancia formas menos estructuradas distintas a las familias nucleares tradicionales.

Dada la importancia que tiene la educación de los niños y los jóvenes, es importante conocer las consecuencias que tienen estas transformaciones de las estructuras familiares sobre el rendimiento académico de las generaciones futuras.

Son innumerables los estudios cuyos resultados muestran que vivir en una familia no nuclear afecta significativamente y de forma negativa el rendimiento académico de los alumnos, con efectos aún más pronunciados sobre la tasa de repetición que sobre el resultado en las pruebas de matemáticas, y con diferencias más significativas en los alumnos de mayor edad.

A su vez, se observa que los alumnos en familias no nucleares perciben que sus padres tienen menor compromiso e interés en su vida académica, les dedican menos tiempo y tienen una peor relación padre-hijo, lo cual explica, si bien débilmente, parte de las diferencias encontradas entre ambos tipos de familia.

Por tanto, no olvidemos que el grado de participación de los padres en la formación académica de los hijos está intrínsecamente unido a los resultados académicos de estos.

Innumerables investigaciones sostienen que muchas veces el éxito escolar tiene más que ver con unos hábitos familiares positivos, como son el hecho de dedicar casi todos los días un tiempo a conversar y realizar juntos de forma habitual una comida principal, y con supervisar la tarea escolar, sin que ello implique estar siempre encima.

Por esto, desde el Foro de la Familia animamos a todos los padres y madres a reconquistar el espacio y el protagonismo que perdimos y que nos pertenece. Muchas cosas cambiarán para bien cuando los padres y las madres regresemos de la exclusión y olvido a la que fuimos confinados, y nos impliquemos plenamente en la educación de nuestros hijos.

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