El diablo viste de Prada

El-diablo-viste-de-Prada-6962-CUna película que más allá de ser para todos los públicos, está dirigida a jóvenes. Tas unas semanas de moda en la que hemos podido ver todo tipo de pasarelas de alta costura, hacemos nuestro homenaje particular recomendando esta película.

El diablo viste de Prada se basa en una novela deLauren Weisberger, una de esas obras de corto alcance, pero graciosillas y frescas, al estilo deEl diario de Bridget Jones o cualquier libro de Marian Keyes. Todas aquellas personas estresadas que lo leían, coinciden en que su propio trabajo es un juego de niños comparado con las misiones imposibles que debía llevar a cabo la protagonista para complacer a su jefa, la ‘diablo’ a que se alude en el título. Y es que el film narra las peripecias de Andrea Sachs, recién licenciada en periodismo, que llega a Nueva York dispuesta a trabajar en cualquier sitio que le sirva para escalar posiciones. Encuentra el trampolín adecuado en Runway, una revista de moda, como segunda asistenta de Miranda Priestly. Ésta, legendaria editora de la publicación, es capaz de hundir la carrera de cualquier diseñador con sus opiniones. Andrea nunca había oído hablar de ella, pues el mundo de la moda le trae sin cuidado y viste con ropa de saldo. En realidad, su sueño dorado es escribir en revistas de actualidad, lo que podría cumplirse, pues los medios de comunicación se rifan a aquellos que han trabajado con la exigente Miranda durante una temporada. Pero sobrevivir al menos un año no será fácil, pues cada día Miranda somete a Andrea a auténticos desafíos.

Se podría acusar al film de David Frankel de que parte de un guión predecible. Además, se estanca hacia la mitad, momento a partir del cual la acción apenas avanza. Pero el director, forjado en series televisivas como Hermanos de sangre y Sexo en Nueva York, demuestra su solvencia. Además, cuenta con un buen reparto, en el que sobresale Meryl Streep, capaz de poner en todo momento el gesto justo. La diva interpreta a un personaje inhumano, que aún así llega a despertar compasión en un momento determinado de la trama.

 

Cuestionando la moda

El film critica de forma elegante la frivolidad del mundillo de la moda, a través de personajes tan manipuladores como superficiales, capaces de juzgar a las otras personas únicamente por los zapatos que llevan. Se pone así en solfa la obsesión por las mujeres estilizadas y los gustos estéticos que están de moda en la actualidad, y que dan lugar a la polémica en las pasarelas. De esta forma, en un momento de la acción, Miranda llega a insultar a Andrea, la protagonista, calificándola de «gorda». Y eso que la actriz que la interpreta, Anne Hathaway, protagonista dePrincesa por sorpresa, no es precisamente una muchacha oronda. También realiza un sarcástico retrato del mundo laboral, donde prima la ambición y se corre el peligro de dejar en un segundo plano las relaciones humanas, por un exceso de celo.

Decine21.com

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