¿Igualdad o discriminación mayoritaria?

El delegado del Foro de la Familia en el Principado de Asturias, Ángel Mario Díaz, ha lamentado «la confusión voluntaria e interesada de la Igualdad con privilegios a minorías y limitación de derechos a la mayoría», durante su participación en la Comisión de Presidencia y Participación Ciudadana del parlamento de esta comunidad que trataba el proyecto de Ley del Principado de Asturias de garantía del derecho a la libre expresión de la identidad sexual y/o de género.

Para el Foro de la Familia, «estamos ante una norma que va en la línea de las leyes LGTBI aprobadas en otras comunidades autónomas. Una propuesta que privilegia a las personas de este colectivo mientras que se transgreden libertades fundamentales de todos los demás ciudadanos, en especial los de conciencia, pensamiento, expresión, religión o educación, con medidas para amordazar incluso a los medios de comunicación».

«Buscando un fin loable, el de la no discriminación de personas por su sexo u orientación sexua, algo en lo que todos estamos de acuerdo, se discrimina a las personas precisamente por eso, al ver limitados sus derechos los heterosexuales, a través de una norma no necesaria, puesto que los delitos por discriminación y odio están perfectamente tipificados en el ordenamiento jurídico español e incluso el europeo».

Díaz denunció que, con este proyecto de ley, «se acepta e impone, desde el artículo 1, como verdad absoluta la  ideología de género, con una visión antropológica discutible elevada a categoría de dogma a base de amenazas de sanciones ejemplarizantes (arts. 48 a 54). Se hurta a la sociedad el debate o la discrepancia y, de nuevo, se impone la asunción de culpabilidad frente a la presunción de inocencia de cualquier ciudadano».

Además, los artículos sobre menores transexuales «en lugar de buscar el bien superior del menor ayudándole a encontrarse consigo mismo, se le empuja hacia el cambio de sexo a pesar de su inmadurez, incluso por encima de la patria potestad, amenazando a los padres con los juzgados en caso de querer darle tiempo al niño o adolescente, apostando por soluciones hormonales y quirúrgicas mucho más traumáticas e irreversibles en el caso de que el menor en su evolución quisiera volver a su sexo biológico (art. 7 y 13)».

Respecto a la educación, «se impone una visión antropológica particular en las aulas, sin respetar el derecho de los padres a educar a sus hijos en libertad».

 

 

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