Lo primero, vivir

Por eso os animo a participar el domingo 15 de Abril en la marcha Sí A La Vida. Porque, por sentido común y por orden cronológico, lo primero es vivir. Y esto tan sencillo es lo que recordaremos por las calles de Madrid (desde Serrano hasta la Puerta de Alcalá), entre niños y ancianos, entre música y alegría, porque la vida, con sus momentos duros incluidos, siempre merece la pena.

Hoy mismo iba caminando detrás de un dominico, reconocible por el atuendo blanco de la orden a la que pertenece. Se han cruzado por el camino un grupo de adolescentes y una de ellas, cuando ya le había sobrepasado, se ha dado la vuelta y ha gritado: “¡sí al aborto!”. Me he quedado perplejo. ¿En qué momento se ha integrado en nuestra juventud que estar a favor de impedir la vida de nuestra propia especie es algo positivo? ¿En qué momento se identifica querer proteger y defender la vida de todos como algo exclusivamente religioso? ¿Qué hago yo por contribuir a que esta corriente autodestructiva llegue a su fin?

Para poder defender la causa que sea, hay que estar vivo. No puede defender el aborto quien ha sido abortado. No puede defender a las madres quien no ha llegado a nacer. Pero no sólo es el drama de nuestro tiempo (en España, uno de cada seis bebés no llega jamás a ver a su madre) lo que el domingo tendremos en mente; también recordaremos a esas personas que sufren y que son eliminadas, en vez de poner el foco en eliminar el sufrimiento de las personas. También defenderemos la inclusión de las personas discapacitadas, las cuales sufren incluso discriminación dentro de la propia discriminación (más del 90% de bebés con posibilidades de ser Síndrome de Down son directamente eliminados). Pediremos que se valore la maternidad como bien merece, en vez de ser presentada como un lastre o un efecto secundario negativo de una sexualidad instrumentalizada. Pediremos más respeto y más protección para las familias, núcleo básico de la sociedad e institución más importante para el desarrollo de las personas.

Vivimos en el tiempo del “no compres, adopta” mientras que se defiende la maternidad subrogada. En el que se valora cada vez más la preservación de todas las especies menos la nuestra propia. Volvemos a la misma idea: si no defendemos la vida, no podemos defender nada.

Salgamos a la calle a celebrar que estamos vivos, y a pedir que se proteja y defienda la vida de todos. Nos vemos el domingo. ¡Sí A La Vida!

 

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