Para pensar… El matrimonio, un bien social

Una sociedad sana no puede acostumbrarse al ingente número de fracasos matrimoniales y rupturas familiares que se están produciendo en España. No se trata de un problema religioso o de convicciones sobre el matrimonio, sino de salud pública: una nación sin familias estables está abocada al empobrecimiento colectivo, a la crisis demográfica, al abandono de los que no se valen por sí mismos, por razón de edad o de salud, y a la incapacidad de socializar correctamente a las nuevas generaciones.

Las causas del muy preocupante número de rupturas matrimoniales en nuestro país son muy variadas y complejas, pero hay una determinante cuya radicación depende en exclusiva de la voluntad política de nuestros gobernantes pues ellos la crearon arbitrariamente: la absoluta banalización del compromiso matrimonial a través del divorcio Express. Una ley que desprecia el compromiso matrimonial y protege sólo su ruptura y no su mantenimiento, genera inevitablemente una dinámica progresiva de rupturas matrimoniales, pues hace pedagogía del incumplimiento de los compromisos asumidos como la fórmula legal conveniente para afrontar cualquier vicisitud que surja constante del matrimonio.

Urge replantearse muy seriamente la vigente legislación sobre matrimonio y divorcio a fin de recuperar unos parámetros legales que incentiven la conciencia pública sobre la estabilidad del compromiso matrimonial como un bien social y personal digno de aprecio y protección.

4 Comentarios

  1. david delgado

    felicidadez por el articulo sobre el matrimonio esta bien enfocado y creo que me servira en futuras expocisiones sobre el tema , soy de tijuana mexico

  2. Encuentro banal y superfluo este comentario. No se puede matar al mensajero. El divorcio es sólo señal de una falta de comprensión y/o conocimiento mutuo en una pareja, lo que habría que plantearse previamente al matrimonio, pero no responsabilizar a una ley que sólo ayuda a restablecer la paz de una guerra previa cuyas causas deben ser examinadas. Conocimiento mutuo previo es fundamental y paciencia en el noviazgo, un plan de vida común y un proyecto vital claro. Y aún así, la libertad de haberse equivocado o de renunciar a la opresión del otro, es un derecho.

  3. El divorcio es un efecto, una consecuencia de la educación en la calle, en el colegio y… en la familia .. de uno de los contrayentes.. o de los dos. Si uno es virtuoso, responsable y se casa para tener hijos, pero la otra parte engaña y .. una vez casada, se niega a tener hijos.. la consecuencia es el divorcio. Con que una de las partes caiga en el vicio del alcohol o de la droga.. ya la otra parte no puede continuar la relación matrimonial. Las leyes no pueden ir en contra de la realidad. Esos «parámetros legales que incentiven la conciencia pública…» no se pueden recuperar mientras la educación de las virtudes no se establezca en la sociedad que estamos haciendo entre todos.

  4. El fin de semana de botellón se ha convertido en el centro de interés de los jóvenes, que lo esperan con ansia. Si no «salen» se encuentran frustrados. Ese caldo de cultivo en ese ambiente influye en las relaciones de amistad y de sexo. Si en el matrimonio se sigue con esa jerarquización de los valores, dándole a la «salida» el rango de preferente… la consecuencia es la ruptura. Es cuestión de educación y de fortalecimiento de las virtudes, que no se puede hacer en la nocturnidad de la «salida».

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