Y, de repente, la Vida

“Marchamos. Por nuestras familias, por la libertad, marchamos”. Por la vida, por lo que realmente merece la pena, añadimos a esta célebre frase de la  película 300 de Zack Snyder. Nuestras armas son la alegría, el amor, la evidencia científica. Con ellas, y pese a la desesperanza abrumadora, ante ideologías que parecen coparlo todo, mantendremos esta bandera de verdad, de esperanza, de dignidad.

Esta semana seguimos viviendo las turbulencias de los ¿últimos? coletazos del COVID en nuestro país, de miedo por los rebrotes en otras partes del globo, de desinformación sobre la situación real de España, del avance parlamentario de leyes totalitarias y adoctrinadoras y del anuncio de nuevas normas que controlen, -con fines buenistas-, por supuesto, la intimidad de los hogares, de la escalada dialéctica entre políticos y enfrentamientos en redes sociales azuzando el odio, incluso con amenazas de muerte… Un horizonte lleno de flechas que “cubrirán el sol”. Habrá que batirse a la sombra.

Así, en la sombra de nuestros ordenadores, tablets, o móviles, se nos llama a participar el sábado 20 en la marcha por la Vida. No será una marcha al uso, por las circunstancias presentes, pero no por ello es menos importante que acudamos, que participemos, que demostremos que merece la pena el esfuerzo, que merece la pena defender la vida, que esta se abre paso -como ha hecho siempre en las circunstancias más adversas-. Recordemos al mundo que cada vida importa.

Este año, el COVID nos ha presentado la monstruosidad que es dejar morir -cuánto más lo será “ayudar a morir”- a los ancianos, a los más débiles, como ha ocurrido en las residencias de ancianos. Abandonados, solos, indefensos. Es el horror mismo que debería hacernos reflexionar sobre la Ley de Eutanasia que avanza en el Congreso. 27.000, o 43.000 o 48.000 o quién sabe cuántos fallecidos por el COVID. 95.917 abortos en 2018 es nuestro país, ¿no estamos cansados de muerte todavía?

Digamos “Sí a la vida”. Alto y claro. El único lenguaje que entienden las redes sociales es el número. Debemos ser muchos quienes el sábado 20 de junio, a las 17 (hora española) demos la cara. Y la única forma de ser muchos es conectándonos cada uno de nosotros en la página de Youtube del Sí a la Vida (pinche aquí). Juntos sumamos, juntos podemos dar la vuelta a la realidad que nos presentan como inevitable. No lo es. Por un mundo mejor, un mundo justo, por un mundo donde se defienda la vida y la dignidad de las personas desde su nacimiento hasta su muerte natural. Marchemos.

 

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